viernes, 27 de enero de 2012

RESPETAR LA HISTORIA NO SIGNIFICA REPETIRLA



Felipe González apoyó en las primarias a Almunia frente a Borrell; ganó Borrell. Apoyó a Bono frente a Zapatero; ganó Zapatero. Hoy nos envían a todos los delegados al 38 Congreso del PSOE, una invitación a un acto en Madrid mañana en el que intervendrá Rubalcaba y Felipe González, entre otros.


Rubalcaba busca los apoyos de los nombres históricos del PSOE. Eso significa que los respeta y está bien, porque quien renuncia a sus orígenes y a su historia no vale nada. Pero el voto de Javier Solana, de Carlos Solchaga o de Felipe González valen tanto como el mío o el de cualquier otro militante del Partido.


¿Por qué no asumimos que la nueva gente, la nueva sociedad exige también una nueva democracia de más calidad, mayor participación y respetuosa consideración a la gente común, a la gente sencilla, a todos y cada uno de los militantes socialistas? ¿Los grandes hombres y nombres por encima de los militantes de base? Mala cosa sería…


Ganaría mucho el candidato que convocara un acto público acompañado de "Pepita", ama de casa y militante del PSOE, "Juanito", celador y militante del PSOE, "Javier", profesor y militante del PSOE, "Eduardo", empresario y militante del PSOE, etc… Seguramente ganaría mucho.

lunes, 23 de enero de 2012

LO QUE COMPARTIMOS Y LO QUE NECESITAMOS



Todos los socialistas compartimos principios y valores; coincidimos en el apoyo a la pluralidad de España y trabajamos por un modelo social donde la justicia y la igualdad son predominantes. Y desde ese gran acuerdo, celebramos el 38 congreso federal del PSOE. Un congreso que debe ser el principio de un nuevo ciclo donde asentar las bases del futuro: innovación de ideas; refuerzo de nuestro discurso para recuperar la credibilidad perdida y la necesaria renovación de gente.


Para saber dónde estamos, debemos preguntarnos qué nos ha pasado y debemos acertar en las respuestas; para conseguirlo, primero tendríamos que acertar en las preguntas. No poner paños calientes porque lo ocurrido en el socialismo español y cántabro ha sido grave y así debemos tratarlo: porque lo más grave de nuestro fracaso son las consecuencias para el conjunto de la sociedad.


La primera consecuencia, y de la que ya advertimos en la campaña electoral, son los peligros de una hegemonía, de una mayoría tan generalizada de la derecha del Partido Popular en las instituciones, y el mundo financiero y de la comunicación. Esto es malo para el país y es malo para los ciudadanos.


Y como creo firmemente que " solo depende de nosotros que la alegría de la derecha se convierta en su tristeza" (Pablo Iglesias, Congreso PSOE 1921), confío plenamente en el 38 Congreso del PSOE y en todos sus delegados.


El PSOE debe asumir responsabilidades como el partido maduro que somos, y ser capaces de asumir las consecuencias de lo ocurrido. Porque no pasa nada. La alternancia en el gobierno de los países, de las regiones, de los ayuntamientos es la base de la democracia misma. Pues la alternancia en la dirección del PSOE, debe ser igual. Es el momento de un nuevo tiempo. No es la hora de aguantar a ver qué pasa, pensando que la derecha se desgastará pronto gobernando esta crisis que padecemos. Es la hora de dar respuestas a las necesidades de la gente. Es la hora de un liderazgo valiente; que no evite el desafío, que lo afronte, que lo explote y lo dignifique desde la unidad de todos los socialistas.


Es la hora de un nuevo tiempo donde dirigentes con credibilidad se pongan al frente del PSOE. Dirigentes con capacidad de movilizar a los nuestros; con potencia de comunicación ante los ciudadanos; con fuerza para movernos de la silla y hacer prender en el ánimo alicaído de miles de socialistas y simpatizantes socialistas, una estela de vigor. Es el momento de un liderazgo con poder de convicción para recuperar entre nosotros , los militantes, y entre los simpatizantes socialistas, las ganas de regresar a la batalla contra la derecha y convencernos de nuevo de que la victoria es posible por muy lejana que hoy pueda parecernos.


¡¡ Es tan fácil cuando se cree en el PSOE y en su gente¡¡